martes, 11 de agosto de 2015

Usos de las Máscaras en el Teatro


El campo de acción de la máscara del juego teatral se sitúa entre el de la máscara de los teatros tradicionales y el de la máscara de cotillón o baile de disfraces. Haciendo desaparecer el rostro del actor aficionado, la máscara lo deja también libre de su personalidad cotidiana, de su miedo y de sus nervios, lo mismo que los esquemas de juego aprendidos al mirar los primeros planos en el cine y en la televisión. Le obliga a valerse de su cuerpo para expresarse exagerando los ademanes; le permite ser “otro” o, por el contrario, ser el “mismo” pero más profundamente. El tímido dará curso a su agresividad tras una máscara feroz; el duro, bajo una máscara neutra, aparentará una dulzura inesperada, y tanto más será así cuanto que la máscara habrá sido hecha ex profeso para el que ha de utilizarla. Al igual que la marioneta, con la que se actúa muy bien si no es excesivamente pequeña, la máscara permite expresarse sin exhibiciones. Ofrece además la ventaja de utilizar el cuerpo del actor. No se debe olvidar que su eficacia es proporcional a su sencillez, o sea, a su fácil comprensión.

Desde la Perspectiva del mundo, veamos el uso de las Máscara en el Teatro
Compartiremos algunos ejemplos...

TEATRO NOH en Japón
Existen algunas características particulares en las máscaras de Noh que vale la pena mencionar: - estas son usualmente de menor tamaño que el rostro humano. - los orificios de los ojos son muy pequeños. De ahí la importancia de las columnas del escenario ya que estas sirven como guía al actor. - Existen máscaras que se utilizan tan solo en un personaje específico de una obra determinada, como también las hay que sirven para personajes de diferentes obras. - en las obras de Noh es tan solo el actor principal quien utiliza máscara, solo cuando representa un personaje sobrenatural -dios, demonio- una mujer -ya que no hay actrices en el Noh-, un anciano o anciana, y también un hombre de mediana edad pero tan solo cuando su rostro refleja un estado muy especial.


Máscaras Africanas


Las máscaras africanas auténticas no son trozos de madera más o menos decorativos, sino símbolos religiosos con una función reguladora en la vida del poblado. Generalmente se utilizan en ritos agrarios, funerarios, festivos e iniciativos, en los que cada miembro varón del poblado debe participar para ser admitido en la comunidad con pleno derecho. Hay muchos grupos étnicos que no utilizan máscaras, y muchos otros que no practican ritos de iniciación. En los ritos funerarios, la máscara capta la fuerza vital que se escapa de un ser cuando muere. La máscara controla esa fuerza vital, evita que dañe a la colectividad y la distribuye en beneficio de todos. En el momento del baile, la máscara protege al que la porta, y le convierte durante ese tiempo en otro ser. El portador de la máscara debe ir vestido de forma que no se le reconozca. Se considera máscara también al vestido, aunque lo más importante es la cabeza, donde reside la fuerza vital. La principal ocupación en el medio rural es la agricultura. Los rituales con máscaras se suelen celebrar durante la época seca, ya que es cuando menos trabajo hay.
mascaras carnaval
La Máscara en los Carnavales

Los carnavales suelen tener sus características propias en cada país donde se celebra, formas de festejar asociadas a su cultura y tradiciones, las cuales pueden parecer barbáricas en otras regiones, sobre todo en otros continentes.
Pero hay una tradición que se comparte en los carnavales, y es la de usar máscaras. Parte de esta tradición viene del Dios Momo, el cual usaba una máscara que se quitaba solo para revelar su identidad luego de una de sus crueldades, aunque esta no es la razón por la cual se usan estas máscaras en los carnavales de hoy en día. Esta es una costumbre algo antigua, ya que se consideraba que el carnaval era una fiesta en donde se valía todo, por lo que, para evitar algún ligamiento de culpas, se usaban las máscaras para esconder sus identidades, lo que igual sigue siendo efectivo hoy en día. Otro rasgo por lo cual uno debe usar una máscara es por el descontrol que suele conllevar estas fiestas, haciendo que sea perfecto esconder al culpable de una travesura bien planeada.

La Máscara y su uso

Las máscaras han sido usadas en diferentes culturas como parte de diversos rituales y festejos, para homenajear, honrar la memoria de una persona o un acontecimiento que tienen un valor simbólico para alguna persona o comunidad.
Las máscaras son también un pretexto para ocultar emociones y sentimientos, para disfrazar el miedo o la tristeza, la culpa o el resentimiento, el dolor y la desesperanza, la soledad y el olvido.
En los trabajos terapéuticos las máscaras se convierten de manera mágica en el permiso para expresar emociones reprimidas y guardadas que con el paso del tiempo se convierten en una carga difícil de llevar.
No siempre las personas son conscientes de las máscaras y sus usos, llevan tanto tiempo usándolas que éstas forman parte de su vida, en algunas ocasiones son las demás personas que se encuentran alrededor o en la convivencia diaria, las que a fuerza de escuchar, mirar y observar, se dan cuenta del uso y del impacto que éstas generan en el entorno.
El ser humano danza entre el ocultar y el expresar, a veces piensa que si se muestra como realmente es, algunas personas no le van a aceptar ni querer y el miedo al rechazo es tan fuerte que invierten su energía en mostrarse como no son con tal de sentirse amados y reconocidos.
Las máscaras hacen parte de los mecanismo de defensa y mientras más se usan, más relegado queda el verdadero yo, cada que se le impide expresarse y hacer catarsis de lo que siente, pierde fuerza y se resquebraja su autoestima.
En situaciones difíciles, cuando se necesita sobrevivir, las máscaras son un salvavidas para enfrentar algún hecho, sin embargo a veces resulta tan cómodo su uso, que sin pensar, ni analizar los sucesos, ellas se siguen usando sin dar espacio para la reflexión.
Vivir de manera auténtica requiere conocimiento del mundo interno, además de paciencia y humildad, para pasar a la orilla de los otros y comprender sus emociones y sentimientos, tarea que se logra con persistencia y despojándose de las máscaras que habitualmente ha estado usando.
-¿Usted qué máscaras usa con más frecuencia: la de la risa, el enojo, los celos, de víctima, de miedo, de seducción, de poder, de humildad…? -¿Qué ha ganado con su uso? -¿Ha perdido lago importante cuando se las quita? -¿Ha dejado alguna vez de usarlas? -¿Sabe cómo lo ven los demás cuando usted, es usted?

sábado, 8 de agosto de 2015

¿Que son las mascaras?

El hombre invisible se fabricaba máscaras. Las tenía de todas las expresiones: amor, celos, orgullo, duda, dolor. Antes de salir a la calle las ensayaba frente al espejo.
Con la máscara de poder se sentía capaz de dirigir multitudes, con la máscara de la seducción pondría a las mujeres a sus pies…
Queriendo aparentar el mayor número de matices, acumuló 999 caretas. Para el número mil decidió moldearse una de risa loca.
La boca, mostrando enormes dientes, le llegaba de un lóbulo al otro. Cuando la tuvo terminada salió a pasearse con ella puesta.
La gente, contagiada por esa grotesca expresión, se puso a reír a carcajadas.
Cansado de tanto escándalo volvió a su casa y quiso quitársela: no pudo.
¡Se le había pegado a la piel! Tiró de ella, la rasguño, le dio tajos, martillazos, inútil.
La falsa risa ocultó su desesperación. Desfalleciendo de hambre salió a pedir ayuda. Los ciudadanos, sin darse cuenta de que sus gestos eran de angustia, volvieron a carcajearse.
Regresó tristemente aceptando morir en estado de inanición con esa cara de alegría. Al cesar de esforzarse en retirar la mueca, se puso a pensar por qué le había sucedido aquello.
De pronto comprendió. Con energía renovada destrozó las 999 máscaras anteriores. Cuando no quedó una sola entera, la carátula risueña se le desprendió de la piel como un pez muerto. El hombre invisible, desde entonces aceptó vivir sin cara.
Tomado del libro: ‘El tesoro de la sombra’ de Alejandro Jodorowsky